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Juntos, construimos tu Reino

 

Juntos, construimos tu Reino

 

            A lo largo de los últimos años hemos tenido un lema común que nos ha facilitado trabajar una serie de valores y actitudes a lo largo del curso escolar:

            Curso 2010-11 “El otro es un regalo, ¡Descúbrelo!”. Este curso nos propusimos trabajar el valor de la amistad, de descubrir todo lo que pueden ofrecernos aquellos que están a nuestro lado.

            En el curso 2011-12 comenzamos la preparación para celebrar el centenario de la fundación de Schoenstatt. “Mi ser y mi vida transforman a los demás”. Este fue el lema de este año. Quisimos trabajar el valor de la entrega, de sentirnos comunidad desde lo que cada uno de nosotros podemos aportar a los demás. Todo un curso para profundizar en la gracia de la transformación.

            Con el lema “Mi corazón es tu Santuario” del curso 2012-13 continuaba la disposición para el año jubilar. En este curso quisimos profundizar en la gracia del cobijamiento que ofrece la Santísima Virgen desde el Santuario.

            El curso pasado la comunidad educativa se centró en el lema “Con María, apóstoles para el mundo”. La gracia del envío apostólico fue la propuesta de trabajo para el año del centenario.

         El 31 de mayo de 2014 alumnos, profesores, personal de administración y padres de familia del colegio Monte Tabor-Schoenstatt, coronábamos a la Santísima Virgen como “Reina de la   Familia y Maestra del Hombre Nuevo”. Fue una celebración cargada de vida, de alegría de esperanza y de futuro que cerraba el ciclo iniciado en septiembre de 2011.

“Coronar es una expresión de reconocimiento de la propia pequeñez y de súplica. Nuestra Comunidad Educativa le da el poder a María, justamente porque somos tan pequeños, porque experimentamos una y otra vez nuestros límites y nuestras propias impotencias frente a tantas situaciones que se generan en el quehacer diario del Colegio”.

            No queremos que el trabajo realizado en los tres cursos precedentes quede en el papel y en el recuerdo. Para el curso 2014-2015 el Departamento de Pastoral y el Equipo Directivo proponen el lema: JUNTOS, CONSTRUIMOS TU REINO.

             Con esta frase queremos trabajar los valores de la responsabilidad y la creatividad. Es un lema que invita a la acción, no podemos conformarnos con contemplar la realeza de Jesús y María. Se nos invita a ser coparticipes del Reino del Hombre Nuevo y esta invitación nos obliga a ser responsables de aquellas funciones que se nos encomiendan y a ser creativos para dar las mejores soluciones a los problemas de construcción que vayamos encontrando en este ingente proyecto.

                Pedro Bloch, un autor brasileño dejó escrito el siguiente diálogo con un niño en uno de sus libros:

— ¿Rezas a Dios? —pregunta Bloch.

— Sí, cada noche —contesta el pequeño.

— ¿Y que le pides?

— Nada. Le pregunto si puedo ayudarle en algo.

          «Dios —ha escrito Bernardino M. Hernando— comparte con nosotros su grandeza y nuestras debilidades». El coge nuestras debilidades y nos da su grandeza, la maravilla de poder ser creadores como El. Y por eso es tan apasionante esta cosa de ser hombre y de construir el Reino.

           Decía el Padre Kentenich: « ¡Hay que actuar! No sólo soñar, entregarse a devaneos o criticar con soberbia. De otra forma el abismo entre conocimiento y realización será siempre mayor y mayor será la escisión. Cada uno es el artífice de su propia felicidad»

            En ocasiones pensamos que todo depende de Dios y nos relajamos. Nos olvidamos de lo esencial: nada sin ti, nada sin nosotros. Nada sin tu amor, sin tu gracia, sin el poder de la levadura. Nada sin mi sí, sin mi entrega diaria, sin mi esfuerzo, sin mi harina.

            El Padre Kentenich señalaba el papel fundamental de María como educadora: «Si estoy vinculado a María, no sólo intelectualmente sino instintivamente, entonces asumiré también su actitud. Y su actitud para consigo misma, para con Dios y la vida, es la santidad»

          Nos ponemos en sus manos para que Ella, Reina, constructora del Reino, trabaje nuestra tierra y nos haga corresponsables, albañiles dispuestos a asumir nuestra parte del proyecto. Su amor nos enseña a amar.

            Ante esta propuesta ¿cuales son los retos y objetivos que nos proponemos para el próximo curso?

 1.- Pensando en los alumnos

Dentro de una pedagogía de las vinculaciones, el alumno del Colegio Monte Tabor: Sabrá sentir respeto por los demás, así como por la función que cada uno desempeña. Sabrá manifestar naturalmente ese respeto en todas las formas de relación. Desde su originalidad, sabrá ser abierto, afectuoso, dialogante, solidario y generoso. Descubrirá que su proyecto de vida se integra en otro de rango universal”. (Carácter propio Colegio Monte Tabor-Schoenstatt)

  • Propiciar momentos de encuentro y convivencia entre el alumnado para expresar y compartir sentimientos e ideas como vínculo de unión y relación mutua.
  • Crear el sentido de implicación en la construcción y transformación del colegio y de la sociedad desde el acercamiento a la realidad, desde la solidaridad, creando lazos de unión y favoreciendo el compromiso del grupo.
  • Favorecer la construcción de un pensamiento positivo que aumente la autoestima, la confianza, el crecimiento vocacional y estimule el desarrollo personal y profesional de los niños y jóvenes.

2.- Pensando en los profesores

“Somos conscientes de la gran responsabilidad que tiene el profesor en el cumplimiento de los objetivos del centro. Por ello nuestros profesores entenderán su profesión como una participación importantísima en la educación del alumno manteniendo el compromiso de un educador. (…) El educador, además de ser para el educando un transmisor de conocimientos, será el elemento impulsor de todas sus potencialidades de aprendizaje y crecimiento”. (Carácter propio Colegio Monte Tabor-Schoenstatt)

  • Elaborar planes y proyectos de formación que incidan en la buena convivencia de todos los miembros de la comunidad educativa
  • Crear un clima de convivencia en la escuela que nos permita poner en práctica nuestros sueños e ideas compartidas
  • Sentir desde la comunidad educativa que somos portadores del carisma schoestatiano y comprometernos en la construcción de una “escuela fraterna” que apueste por los valores del Reino.
  • Atender desde nuestra identidad de educadores cristianos a los más necesitados de la sociedad y de nuestro entorno, potenciando una escuela inclusiva donde la atención a la diversidad, la escuela a tiempo completa y el aprender a aprender se hagan una realidad.

3.- Pensando en el PAS

                “Nuestro Centro tiene como objetivo prioritario la formación integral de sus alumnos y alumnas. A la consecución de ese logro deben ir encaminados todos los esfuerzos, no sólo de profesores, sino también de padres, titular de la institución, personal de servicios y los mismos educandos, supeditando a la calidad de esta formación cualesquiera otros criterios de decisión y gestión organizativa”. (Carácter propio Colegio Monte Tabor-Schoenstatt)

  • Favorecer una actitud de colaboración hacia los miembros de la comunidad educativa, para favorecer la convivencia del centro.
  • Hacer crecer en ellos el sentido de pertenencia a la comunidad educativa como educadores no docentes.

4.- Pensando en las familias

            “La familia desempeña un papel insustituible en la educación de toda persona, como primer y principal ámbito de adquisición de valores, normas, y de integración en la vida social. El colegio Monte Tabor quiere, por lo tanto, que los padres de los alumnos compartan sus ideales educativos y se comprometan con ellos. Ello implica, no sólo una fluida y permanente comunicación entre el Centro y la familia, sino la presencia activa de los padres de los alumnos en el colegio como parte fundamental de la comunidad escolar. (Carácter propio Colegio Monte Tabor-Schoenstatt)

  • Potenciar la relación familia- escuela para crear lazos afectivos arraigando vínculos de pertenencia a nuestro colegio.
  • Integrar a las familias en nuestros proyectos de misión, para que sientan la obra educativa como propia y así participen en la vida colegial.
  • Propiciar experiencias de fe que permitan el desarrollo de la competencia espiritual de la familia.