Nuestro estilo educativo

“Escucho y olvido, veo y recuerdo, actúo y comprendo” Antiguo proverbio chino

El P. Kentenich enfatiza que donde más se aprende es a través de lo que uno HACE y no a través de lo que otros DICEN. Particularmente, el niño aprende lo abstracto a través de la actividad concreta. En cierta forma, ello vale también para los tramos posteriores de la vida, inclusive para los adultos.

LA PEDAGOGÍA DEL PADRE KENTENICH

Pedagogía de las Vinculaciones: La formación está íntimamente ligada a la calidad de las vivencias afectivas en el hogar, la escuela y la comunidad. Los sentimientos y las imágenes predisponen y son la condición para el cambio educativo en todos los órdenes, porque el hombre, en último término, hace lo que ama.

Pedagogía de la Alianza: Esto vale especialmente para la educación comunitaria y social, pero también en alto grado para la formación intelectual-académica. La raíz última de la realización personal y comunitaria estriba en el ámbito ético-religioso, porque nos exige y capacita para todas las demás perfecciones.

Pedagogía del Movimiento: La pedagogía del P. Kentenich se traduce en una doble estrategia; por una parte, el amor al educando y por otra, el respeto al tú, tal cual es, como punto de partida de la educación. Comienza por apoyarse en los impulsos vitales de iniciativa, curiosidad, creatividad y autoactividad del educando.

Pedagogía de la Libertad: Nuestra pedagogía DE LA LIBERTAD se diferencia de estilos punitivos BASADOS en el temor, el reglamento o la competencia por las calificaciones. Una pedagogía BASADA en el temor o la amenaza sólo engendra personas dependientes o rebeldes.

Pedagogía de la Confianza: Postula el mismo estilo de relación para los directivos, los maestros, los padres de familia y el personal administrativo del colegio. La competitividad coloca el énfasis en la comparación con los demás en lugar de la comparación con las propias capacidades y responsabilidades.