En el nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo, Amén.

Querido Jesús, hoy terminamos la semana leyendo esta carta que tu apóstol Pablo escribió a los Efesios y hoy podría estar dirigiéndonos a nosotros, como sucesores suyos:
Lectura de San Pablo a los Efesios 4, 1 – 6
Hermanos: Yo, el prisionero por el Señor, os ruego que andéis como pide la vocación a la que habéis sido convocados. Sed siempre humildes y amables, sed comprensivos, sobrellevaos mutuamente con amor, esforzándoos en mantener la unidad del Espíritu con el vínculo de la paz. Un solo cuerpo y un solo Espíritu, como una sola es la esperanza de la vocación a la que habéis sido convocados. Un Señor, una fe, un bautismo. Un Dios, Padre de todos, que está sobre todos, actúa por medio de todos y está en todos.
